Qué ocurre cuando duele la cabeza y cómo aliviar una migraña según la neurología
El dolor de cabeza es una de las molestias más frecuentes en la población y puede variar ampliamente en intensidad, duración y causas. Aunque se trata de una experiencia común, su origen es complejo y responde a múltiples factores biológicos, ambientales y emocionales. Desde la neurología, hoy existen avances que permiten comprender mejor por qué se produce y qué medidas pueden ayudar a aliviarlo.
Diferencias entre cefalea y migraña
No todos los dolores de cabeza son iguales. La cefalea común suele manifestarse como un dolor leve a moderado, de tipo opresivo, que generalmente no impide continuar con las actividades diarias. Este tipo de molestia puede aparecer tras periodos de estrés, falta de sueño, deshidratación o jornadas laborales extensas.
La migraña, en cambio, es un trastorno neurológico específico y más incapacitante. Se caracteriza por un dolor intenso, pulsátil, que con frecuencia afecta solo un lado de la cabeza. A esto se suman síntomas como náuseas, vómitos y una alta sensibilidad a la luz, los sonidos y los olores. Durante una crisis migrañosa, incluso las actividades cotidianas más simples pueden resultar difíciles de realizar.
Por qué duele la cabeza si el cerebro no siente dolor
Aunque popularmente se asocia el dolor de cabeza con el cerebro, este órgano no posee receptores del dolor. La molestia se origina en los vasos sanguíneos y en las estructuras que rodean y protegen al cerebro, como las meninges y ciertos nervios.
Cuando estos tejidos detectan una alteración, lesión o estímulo anormal, liberan sustancias químicas que activan señales nerviosas. Estas señales son interpretadas por el sistema nervioso como dolor, generando la sensación característica de la cefalea o la migraña. Por ello, el dolor de cabeza es una respuesta compleja del organismo ante distintas señales de alerta.
Principales causas del dolor de cabeza
En muchos casos, la cefalea está asociada al estrés físico o emocional, que provoca cambios en los nervios de la cabeza, el cuello y el sistema nervioso central. Sin embargo, existen múltiples factores cotidianos que pueden desencadenarla:
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Infecciones respiratorias, sinusitis y alergias.
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Falta de sueño, deshidratación o ayunos prolongados.
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Consumo excesivo de alcohol o cafeína.
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Cambios hormonales, especialmente durante la pubertad y el ciclo menstrual.
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Factores emocionales como ansiedad y depresión.
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Variaciones climáticas, como cambios en la presión atmosférica.
En el caso de la migraña, el problema se relaciona con una alteración en los mecanismos que procesan el dolor. El sistema nervioso reacciona de forma exagerada a estímulos que normalmente no serían dolorosos, lo que explica la intensidad y los síntomas asociados a este tipo de crisis.
Medidas para aliviar el dolor de cabeza
Para los episodios leves, adoptar hábitos saludables puede ser clave. Mantener una buena hidratación, dormir las horas necesarias y llevar una alimentación equilibrada con horarios regulares ayuda a reducir la frecuencia de los dolores de cabeza.
En cuanto al tratamiento farmacológico, analgésicos de uso común como el paracetamol o el ibuprofeno pueden ser útiles en casos leves o moderados. Sin embargo, en migrañas o dolores intensos suelen no ser suficientes. En esas situaciones, existen tratamientos específicos que deben ser evaluados e indicados por un profesional de la salud, considerando las características y la frecuencia de los episodios.
Comprender las diferencias entre los distintos tipos de dolor de cabeza y reconocer sus posibles desencadenantes es un paso fundamental para manejarlos de forma adecuada y mejorar la calidad de vida.