El auge del consumo y comercio en Chile: tendencias y desafíos para 2025
Chile experimenta en 2025 un escenario dinámico en su sector de consumo y comercio, con un crecimiento significativo en sectores como comida rápida, electrónicos, muebles y ropa, y una creciente consolidación del comercio omnicanal, que combina la venta física tradicional con plataformas digitales. Este fenómeno refleja cambios profundos en los hábitos de compra de los consumidores chilenos, impulsados tanto por el contexto económico como por la evolución tecnológica.
Crecimiento de sectores clave
El ámbito de la comida rápida registra un crecimiento modesto pero sostenido, con un aumento anual de ventas del 2,1% durante el primer trimestre de 2025, según datos recientes de la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y ACHIGA. Destaca la expansión en regiones fuera de la Región Metropolitana, donde el alza fue del 16,4%, impulsada por un crecimiento en el número de locales, mientras que en la capital hubo una caída de 6,7% en ventas. Esto marca una tendencia donde el consumo se descentraliza y abre oportunidades para la inversión regional. Sin embargo, el consumo promedio por transacción ha mostrado una contracción, lo que sugiere un consumidor más cauteloso ante la inflación y la desaceleración económica.
En paralelo, los sectores de electrónicos, muebles y ropa también continúan en expansión. El comercio electrónico chileno crece aceleradamente, proyectando un aumento del 10% en ventas para 2025. La moda, tecnología, artículos de decoración y cuidado personal son algunas de las categorías más demandadas, reflejando un cambio hacia la compra digital que complementa el consumo presencial. Esta tendencia viene acompañada por un consumidor cada vez más sensible al precio y menos leal a marcas específicas, que busca ofertas y promociones, especialmente en plataformas online.
El comercio omnicanal, principal motor
El comercio omnicanal, que integra la experiencia de compra física con opciones digitales, se posiciona como estrategia clave para satisfacer las nuevas demandas del consumidor chileno. Las empresas invierten en mejorar la experiencia del cliente, combinando la comodidad de las ventas online con la inmediatez de la compra en tienda. Esta sinergia posibilita optimizar inventarios, responder a fluctuaciones de demanda y fidelizar clientes en un mercado competitivo y cambiante.
Desafíos y perspectivas
A pesar del crecimiento, el consumo chileno enfrenta varios desafíos. La inflación del 9% afecta la capacidad de gasto de los hogares, por lo que el público prefiere hacer compras más moderadas y racionales. Esto implica mayor presión para que las empresas adopten modelos flexibles con productos en menor presentación y precios competitivos. Además, la lealtad a marcas sigue decayendo, obligando a los comercios a invertir en inteligencia de datos, análisis de precios y campañas personalizadas para retener clientes.
En suma, 2025 es un año que muestra un consumo chileno en transición, con crecimiento pero también cautela. Las empresas que mejor adapten sus estrategias al nuevo panorama omnicanal y a las preferencias del consumidor estarán mejor posicionadas para aprovechar las oportunidades de este mercado en evolución.