Advierten que enfermedades transmitidas por animales generan pérdidas de hasta un 20% en la producción mundial
Las enfermedades que pueden transmitirse entre animales y personas continúan siendo uno de los principales desafíos para la salud pública y la producción de alimentos. Además del riesgo sanitario, estas infecciones provocan importantes pérdidas económicas en la industria pecuaria a nivel mundial.
En el marco del Día Mundial de la Zoonosis, que se conmemora cada 6 de julio, especialistas hicieron un llamado a reforzar las medidas de prevención para reducir el impacto de estas enfermedades tanto en los animales como en las personas.
Las cifras reflejan la magnitud del problema: cada año, más del 20% de la producción animal mundial se pierde debido a enfermedades que, en muchos casos, pueden prevenirse mediante un adecuado manejo sanitario.
La prevención sigue siendo la principal herramienta
Los expertos coinciden en que medidas como la vacunación, la desparasitación, la vigilancia epidemiológica y el fortalecimiento de la bioseguridad son fundamentales para evitar brotes que afecten a los animales y disminuyan el riesgo de contagio hacia las personas.
Además de proteger la salud pública, estas acciones permiten reducir las pérdidas económicas que enfrentan productores ganaderos, porcinos y avícolas cuando se registran enfermedades infecciosas.
Chile fortaleció su respuesta sanitaria
Durante este año, Chile recuperó en solo 90 días su condición de país libre de influenza aviar de alta patogenicidad, luego de un trabajo coordinado entre organismos públicos y el sector privado.
Este tipo de resultados demuestra la importancia de mantener sistemas de vigilancia permanentes y una respuesta rápida frente a eventuales brotes, con el objetivo de proteger la producción animal y garantizar la seguridad alimentaria.
Tecnología y colaboración para enfrentar las zoonosis
La incorporación de nuevas tecnologías y herramientas para monitorear la salud animal también ha permitido fortalecer la prevención de enfermedades en distintos sistemas productivos.
A ello se suma el enfoque conocido como “Una Sola Salud” (One Health), que promueve el trabajo conjunto entre médicos veterinarios, productores, especialistas y autoridades sanitarias, reconociendo que la salud de las personas, los animales y el medio ambiente están estrechamente relacionadas.
Los especialistas recuerdan que seis de cada diez enfermedades infecciosas que afectan a las personas tienen origen animal, por lo que reforzar la prevención, la vigilancia y la educación continúa siendo una prioridad para reducir riesgos y proteger tanto la salud como la producción de alimentos.