Transferencias bancarias tendrán nuevas exigencias desde julio: más seguridad y cambios en la tarjeta de coordenadas
Transferir dinero en Chile ya no será igual. A partir de julio, los bancos comenzarán a aplicar nuevas exigencias de seguridad para concretar operaciones, en medio del fuerte aumento de fraudes financieros, que según datos oficiales ya superan los 200 mil casos.
La medida, impulsada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), busca reforzar la protección de los usuarios mediante cambios en los sistemas de validación. La implementación será gradual entre julio y agosto, con el objetivo de cerrar brechas en los pagos electrónicos y reducir los delitos asociados.
El principal cambio será la incorporación obligatoria de la Autenticación Reforzada de Clientes (ARC). Este sistema exigirá validar cada transferencia utilizando al menos dos factores de seguridad distintos, elevando significativamente el nivel de protección.
En la práctica, esto implica combinar elementos como una clave o PIN, un dispositivo personal —como el celular o un token— y, en algunos casos, datos biométricos como la huella digital o el reconocimiento facial. Es decir, ya no bastará solo con una contraseña para autorizar movimientos de dinero.
Otro de los cambios relevantes afecta a la tarjeta de coordenadas. Aunque no desaparecerá, su uso será limitado y dejará de estar disponible automáticamente para todos los clientes.
Este mecanismo quedará principalmente reservado para adultos mayores u otras personas que tengan dificultades para adaptarse a nuevas tecnologías. Quienes deseen seguir utilizándolo deberán solicitarlo directamente a su banco, que además tendrá la obligación de informar a la CMF sobre estos casos.
El nuevo sistema apunta a frenar el avance de los fraudes. Con estas medidas, incluso si un tercero obtiene una clave bancaria, no podrá realizar transferencias sin cumplir con una segunda validación, lo que añade una capa extra de seguridad para los usuarios.