Alerta Nacional: Manipuladoras de alimentos de Junaeb evalúan paro por no pago de finiquitos y amenazan la entrega de raciones en el retorno a clases
El no pago de Junaeb a las empresas concesionarias mantiene a miles de trabajadoras sin certezas para el pago de sus finiquitos a días del inicio de clases, poniendo en jaque la entrega de raciones a millones de estudiantes. Mientras las bases exigen paralizar y evalúan acciones legales, denuncian que algunas dirigentas intentan frenar las movilizaciones para “no empañar las últimas semanas del gobierno saliente”.A sólo días del inicio oficial del año escolar, una crisis de proporciones amenaza con dejar sin alimentación a millones de estudiantes a lo largo de todo el país. Las manipuladoras de alimentos, pieza fundamental del Programa de Alimentación Escolar (PAE) de la Junaeb, se encuentran evaluando una paralización total de sus funciones debido al no pago de sus finiquitos.La situación, que mantiene a miles de trabajadoras en la incertidumbre, tiene un origen claro: hasta la fecha, Junaeb mantiene deudas millonarias con las empresas prestadoras de servicios, lo que ha desencadenado un efecto dominó que hoy golpea directamente el bolsillo de las manipuladoras. Al no recibir a tiempo los fondos adeudados, las concesionarias han debido congelar el pago de las liquidaciones y finiquitos correspondientes, dejando a las trabajadoras a la deriva.
Consecuencias inminentes: Millones de alumnos sin raciones
De concretarse la paralización, el impacto sería devastador para las familias más vulnerables del país. El paro significa la suspensión inmediata de la entrega de desayunos y almuerzos durante los primeros días del retorno a clases, afectando a millones de alumnos en todo el territorio nacional que dependen de este programa para su nutrición diaria. Esto se suma al impacto económico que tiene en las manipuladoras de alimentos y sus familias, quienes han visto disminuidos sus ingresos por esta demora administrativa.
Lejos de ser un hecho aislado, esta amenaza de paro destapa un problema crónico la administración de Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb). Las trabajadoras están reviviendo una pesadilla conocida: En años anteriores, como en 2024 y 2025, el país ya fue testigo de paralizaciones nacionales por motivos idénticos. «Es un ciclo de abusos que ocurre todos los años. No podemos iniciar un nuevo año escolar si el Estado no garantiza que las empresas cumplan con nuestros pagos atrasados. Siempre el hilo se corta por el eslabón más débil», acusan las trabajadoras afectadas.
Rebelión en redes sociales, acciones legales y el factor del cambio de mando
Frente a la ineficacia del sistema, la paciencia parece comenzar a agotarse. Mediante grupos de WhatsApp, dirigentas de diversas regiones ya han puesto sobre la mesa la posibilidad de iniciar acciones legales directas contra Junaeb, apelando a su responsabilidad en los pagos retrasados a las empresas que las contratan.
Paralelamente, una fuerte presión está emergiendo desde las bases a través de las redes sociales. Decenas de trabajadoras han utilizado estas plataformas para hacer públicas sus denuncias, exigiendo a gritos a sus dirigentas sindicales que agenden un paro nacional de advertencia de forma urgente. Sin embargo, el panorama interno no es homogéneo. Según trascendidos, en algunas regiones las cúpulas sindicales se estarían resistiendo a hacer el llamado a movilizaciones, buscando en cambio instalar una mesa de diálogo con Junaeb y el Ministerio de Educación. A esto se suma un factor político imposible de pasar por alto: el inminente cambio de mando presidencial del 11 de marzo. Según información recabada por Punto Prensa, en algunas regiones las dirigentas sindicales se estarían resistiendo a hacer el llamado a huelga, apostando por agotar las mesas de diálogo.
Entre las trabajadoras de base existe la fuerte sensación de que las dirigentas están frenando deliberadamente las paralizaciones para no empañar los últimos días del gobierno saliente con una crisis de esta magnitud. Esta postura ha generado un profundo rechazo entre las manipuladoras, quienes acusan que se está priorizando la lealtad política por sobre la urgencia de sus finiquitos, exigiendo que no se las use como ‘escudo’ en la transición gubernamental
El tiempo corre en contra del Ministerio de Educación y de la propia Junaeb, quienes deberán destrabar los pagos a las empresas a la brevedad si quieren evitar que el inicio del año escolar este próximo “superlunes” quede marcado por ollas vacías y comedores escolares cerrados en todo el país.
El reloj corre en contra del Ministerio de Educación y de la administración saliente. De no destrabarse los pagos a la brevedad, el inicio del año escolar estará marcado por ollas vacías, heredando un conflicto de proporciones al próximo gobierno y afectando directamente a las familias más vulnerables del país.