Economía

Bencinas por las nubes y nueva subida eléctrica: el combo que amenaza tu bolsillo

Chile enfrenta un nuevo escenario económico complejo marcado por una histórica alza en los combustibles y una próxima subida en las cuentas de la luz, factores que ya están presionando las proyecciones de inflación para los próximos meses.

Expertos advierten que este escenario podría elevar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) entre 1,3% y 1,5% durante abril y mayo, generando un impacto directo en el costo de vida de las familias.

Un aumento histórico en combustibles

El alza en las bencinas se proyecta como una de las más fuertes en décadas, con incrementos que alcanzarían:

  • Hasta $370 por litro en gasolinas
  • Cerca de $580 por litro en diésel

A diferencia de lo ocurrido en 2022, cuando el aumento fue progresivo durante el año, esta vez el ajuste se concentra en un periodo más corto, lo que intensifica su impacto en la economía.

Los combustibles representan una parte relevante del IPC, por lo que su encarecimiento afecta no solo el transporte, sino también toda la cadena de producción y distribución de bienes.

Inflación bajo presión

En este contexto, el Banco Central de Chile optó por mantener la tasa de interés en 4,5%, apuntando a la incertidumbre internacional y al impacto del alza del petróleo.

El organismo proyecta que la inflación podría acercarse al 4% anual en el segundo trimestre, alejándose de la meta del 3% en el corto plazo.

Además, analistas coinciden en que este escenario podría frenar futuras bajas en la tasa, ya que reducirla podría agravar aún más las presiones inflacionarias.

Subida de la luz agrava el escenario

A este panorama se suma el descongelamiento del Valor Agregado de Distribución (VAD), lo que implicará una nueva alza en las cuentas eléctricas desde abril.

Este ajuste responde a una deuda acumulada entre 2020 y 2024, y podría reflejarse en un aumento promedio en las boletas de los hogares.

Impacto en productos básicos

El encarecimiento de los combustibles también tendrá efectos en productos esenciales. Uno de los más sensibles es el pan, debido al aumento en los costos de transporte y materias primas.

Desde el sector advierten que, aunque intentarán contener los precios, podrían registrarse alzas cercanas al 10%, dependiendo de cómo evolucione el escenario.

Otros rubros, como el transporte y la distribución, también podrían absorber parte del impacto, aunque no se descarta que finalmente se traspase a los consumidores.

Incertidumbre económica

El contexto internacional, marcado por tensiones en Medio Oriente y el alza del petróleo, mantiene la incertidumbre sobre cuánto durará este escenario.

Mientras tanto, las proyecciones de crecimiento económico también podrían verse afectadas, complicando las metas fijadas para este año.

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